Óleo por veladuras


Mi técnica para pintar

Mis óleos muestran una huella muy personal que se identifica claramente en la manera de trabajar la luz y el color, técnica que fundamenta mi firma de identidad.

Consigo esta huella trabajando el óleo a base de veladuras, la disciplina pictórica más utilizada durante el Renacimiento.

Pinto sobre un soporte de madera entelada, una madera forrada de tela sobre la que aplico dos o tres capas de gesso y, posteriormente, pulo hasta dejarla bien lisa. Una vez tengo el soporte acabado, aplico una capa de óleo blanco sobre toda la superficie.

Una vez preparado el fondo, ya puedo empezar a pintar. Sólo utilizo unos pocos colores puros, transparentes: azul ultramar, azul manganeso, alizarin crimson, verde vejiga, verde viridian, verde oro, malva permanente y Sienna natural. Combinando y mezclando estos óleos en las proporciones adecuadas consigo el resto de tonos de color. El blanco, al ser opaco, no lo uso para pintar las veladuras, de modo que, si lo necesito, eliminaré el color de la veladura que estoy trabajando hasta llegar a hacer visible el blanco de la base.

La veladura consiste en aplicar capas muy finas de color transparente, diluido a veces en médium, de manera que se transparente la capa inferior. Así, el color que veremos es el resultado de la suma de todas las capas dadas. Cuantas más capas se apliquen, más sensación de profundidad tendrá el óleo. Una vez terminado el cuadro, se resaltan los puntos de luz con el color blanco.

Aquí os dejo una serie de imágenes donde se puede ver, muy resumidamente, como un trabajo va logrando forma y luz con la aplicación de veladuras hasta convertirse en una obra pictórica.